COMO
LOS PERROS TRISTES
Reflejos,
solo quedan reflejos de las puras miradas
fugaron
arboladas sin raíces
doblaron
a la muerte, la otredad cotidiana
y
lamieron las lágrimas uno a otro como los perros tristes
aullando
hacia la luna.
Fueron noches a veces tormentosas
de
gemidos ahogados
de
tortuosos misterios en los hondos abismos
donde
la luz no llega
donde
se agota el día
en la
larga negrura del barranco
donde
buscaron nombre tu deseo y el mío
allí
donde inhumó su magia la palabra.
¡Qué alegría! Hermoso nacimiento de un espacio enriquecedor. Te felicito y te sigo por siempre, porque te quiero y te admiro.
ResponderEliminarAbrazos